El chocolate caliente es una de las bebidas que más disfrutan los niños en una merienda de invierno. Se puede preparar con leche líquida o con leche en polvo, aunque la segunda opción presenta ciertas ventajas sobre la primera. La leche en polvo no sólo es menos costosa que la líquida, sino que además tiene una vida útil por bastante más tiempo.
Para preparar chocolate caliente con leche en polvo debemos seguir unos pasos muy sencillos y rápidos. Colocamos una cucharada de azúcar en la taza y una cucharada de cacao en polvo. Añadimos dos cucharadas de agua a la mezcla y revolvemos hasta que los ingredientes queden completamente combinados. Si notamos que la mezcla se ve muy seca añadimos un poco más de agua y seguimos revolviendo.
Agregamos un tercio de taza de leche en polvo y volvemos a revolver para que los ingredientes puedan unirse. Llenamos la taza con agua caliente y revolvemos una vez más hasta que el cacao, el azúcar y la leche se disuelvan perfectamente. Repetimos el procedimiento con cada una de las tazas que vamos a servir.
De esta manera tenemos una opción muy interesante tanto para un desayuno como para una merienda. Pero no sólo los niños disfrutan de tomar esta bebida con chocolate, sino que además los adultos pueden saborear esta exquisita bebida.
