En las tardes calurosas de verano nada mejor que disfrutar de un exquisito jugo de frutas. El mango es una de las frutas más frescas que podemos elegir, aunque procesarla puede resultar un tanto complicado por sus características. Para pelar y cortar un mango debemos seguir algunos pasos básicos.
En primer lugar elegimos el cuchillo con más filo que tenemos en nuestra cocina. Tomamos un mango y le cortamos ambos extremos. Luego buscamos un pelador de papas y comenzamos a quitar la cáscara con mucho cuidado poco a poco. Seguimos el procedimiento hasta tener el mango totalmente pelado.
Para continuar volvemos a tomar el cuchillo y comenzamos a cortar el mango en trozos, teniendo en cuenta que el carozo es bastante grande. Entonces cortamos una pedazo y continuamos girando el mango y cortando todos los trozos que nos permita el gran carozo.
Una vez que tenemos el mango cortado en trozos, tomamos el cuchillo y realizamos unos cortes más hasta obtener pequeños cubos. Seguimos los mismos pasos con los demás mangos y colocamos todos los cubos en una batidora o licuadora. Agregamos agua o leche según cada gusto personal y procesamos. Tenemos un exquisito y refrescante jugo de mango para disfrutar. Siguiendo los mismos pasos podemos comer el mango de la manera que más nos gusta.
