Siempre y cuando las especias se mantengan secas pueden ser almacenadas por mucho tiempo. Algunos tipos de especias pueden llegar a durar hasta dos o tres años si se mantiene la humedad fuera de su alcance. Tanto el calor como la humedad y la luz solar pueden afectar el sabor, el color y el aroma de las especias. Es por ello que se debe prestar especial atención a la forma de almacenarlas.
Lo primero que haremos es buscar recipientes que cierren perfectamente, es decir que sean herméticos. Mientras estamos usando las especias para condimentar nuestras comidas, debemos poner cuidado en tapar el frasco inmediatamente después de haber utilizado la especia.
Luego colocamos los especieros en un lugar seco y oscuro, como por ejemplo una despensa o un armario. No es conveniente guardar los frascos de especias en algún mueble que se encuentre cercano a la pileta de lavar los platos y tampoco en el congelador. Todo sitio donde sea propenso a la humedad debe ser descartado por completo.
Mientras estamos cocinando y queremos agregar especias a la olla o sartén, no deberíamos hacerlo directamente desde el frasco, sino tomar una pizca con nuestras manos y añadir la especia a la receta. De este modo evitamos que el resto se llene de humedad.
