Las semillas de lino proporcionan amplios beneficios para la salud, gracias a su rico componente de fibras y nutrientes. Agregar semillas de lino a la dieta diaria ayuda a regular el colesterol y la presión arterial, colaborando en la prevención de enfermedades cardíacas, diabetes y algunos tipos de cáncer. El consumo de estas semillas también puede ayudar en casos de artritis y otros tipos de trastornos e inflamaciones.
Una de las maneras más comunes de agregar semillas de lino a nuestra dieta diaria podemos es la de rociarlas sobre las ensaladas, frijoles, arroz, sándwiches, y cualquier otro plato que nos guste. También se pueden mezclar con yogur, avena y cereales.
Una idea muy interesante es cocinar patatas con crema y espolvorear semillas de lino por encima. Luego revolvemos hasta lograr que se hayan esparcido bien. Esto agrega un sabor exquisito a las patatas con crema. En un desayuno o merienda podemos agregar las semillas de lino a un batido de leche y frutas.
Las semillas de lino se pueden consumir en cualquiera de los platos mencionados o solas. También se las puede utilizar enteras o molidas. Lo importante es incluirlas en nuestra dieta diaria para poder disfrutar de su exquisito sabor y sus amplios beneficios.
