Los pescados y los mariscos son una buena opción para añadir proteínas magras a nuestra dieta. Si bien congelar los pescados puede resultar una manera de economizar en la compra de alimentos, lo cierto es que descongelarlos adecuadamente antes de cocinarlos, ayudará a preservar su sabor y apariencia.
Resulta fundamental protegernos a nosotros mismos y a nuestra familia de la intoxicación por alimentos mal limpiados o descongelados antes de su cocción. Se trata de un proceso de suma importancia, y para lo cual debemos seguir ciertos pasos claves. Lo primero que debemos hacer es colocar el pescado en un recipiente que cierre perfectamente y bajarlo al refrigerador durante 36 o 48 horas, hasta que se encuentre completamente descongelado.
Leer más »








