
Una de las características más notables del loro es su capacidad para imitar la voz humana. Algunos pueden llegar a hacerlo mejor que otros, pero lo cierto es que al tratarse de criaturas sociales, necesitan esta forma de comunicación para poder interactuar con las personas.
Un loro que habla o imita otros sonidos en el hogar manifiesta notablemente su interés por los humanos que se encuentran a su alrededor. El principal requisito que se necesita en la enseñanza para hablar, es tener una buena relación con el pájaro. Lo ideal es lograr una interacción diaria saludándolo al comenzar el día y al finalizar la jornada.
Al momento de enseñarle a hablar, por lo general convienen las palabras con una o dos sílabas, puesto que resultan más fáciles. Otro punto a tener en cuenta es mostrarle un vocablo a la vez y repetirlo cuantas veces sea necesario a lo largo del día. La enseñanza es un esfuerzo muy delicado, y la persistencia es la mejor manera de ver los resultados.
El ave finalmente podrá decir las palabras o los sonidos que las simulen. También podrían llegar a aprender su significado para utilizarlas en el momento adecuado, claro que demandará más tiempo y dedicación.
Un dato interesante es la importancia de colocarlo en el área de la cocina, puesto que es el lugar donde generalmente se reúnen las familias, y de esta manera estará expuesto a la actividad humana y a todo tipo de sonidos. Más allá del método que se utilice lo primordial siempre será tratarlo bien y no permitir que nadie se ría de su mascota y de sus progresos.