Las aves pueden aprender muchas cosas a través del refuerzo positivo. Premiar a estas mascotas ante el buen comportamiento puede ser una técnica interesante para entrenarlas en ciertos trucos muy interesantes de observar. Asimismo, el refuerzo positivo también puede ser utilizado para trabajar sobre aquellas conductas que pueden significar un problema y proponer otros comportamientos alternativos.
Lo primero que debemos hacer para enseñar conductas deseadas en las aves es seleccionar el comportamiento indicado y hacer hincapié en él. Por ejemplo, si tenemos alguna especie de pájaro que tiene una vocalización muy fuerte y molesta, podemos reforzar entonces aquellos sonidos más silenciosos. Utilizando una palabra clave, podemos repetirla tantas veces como sea necesario hasta lograr el objetivo y luego seguir reforzando este comportamiento.
Por otro lado podemos encontrar ciertas aves que tienen la costumbre de morder. Para cambiar este comportamiento podemos acercar nuestra mano a la jaula y decir palabras suaves y de aliento. Cada vez que el pájaro no ha mordido nuestra mano podemos reforzar positivamente este comportamiento con una golosina o con alguna palabra como por ejemplo: bien hecho!.
En el caso de utilizar alimentos o golosinas como un premio o refuerzo positivo lo recomendable es utilizar aquellos productos que el ave no suele consumir con frecuencia para que pueda sentirlo como algo realmente novedoso y la mascota siga motivada a seguir realizando este tipo de conductas para obtener estos premios. Luego poco a poco se pueden ir quitando las golosinas y reemplazarlas por simples palabras.
