Los propietarios de aves como mascotas tienen la responsabilidad de asegurar las condiciones para que puedan gozar de una vida saludable. Una de las maneras más sencillas de cumplir con este trabajo es aprendiendo a identificar los signos y síntomas de las enfermedades más comunes. Se trata de proteger al ave aprendiendo a reconocer cuándo es el momento adecuado para realizar una consulta con el veterinario.
Algunos de los signos reveladores de cualquier tipo de enfermedad pueden ser fácilmente observables. Por ejemplo, el color de los excrementos del ave varían ligeramente según el tipo de alimentación. Sin embargo, cuando las heces presentan un tono amarillo o marrón oxidado, puede tratarse de un signo de hemorragia interna. También se debe observar si ocurre un cambio importante en la consistencia del excremento del ave.
Los ojos de las aves también pueden presentar signos de algún tipo de enfermedad. Mediante la observación se puede advertir si los ojos de esta mascota se muestran con un aspecto turbio o tienen algún tipo de descarga de sustancias de los mismos. Una infección que se demuestra a través de los ojos puede ser signo de un trastorno respiratorio, nervioso o muscular.
Un ave enferma puede manifestar una disminución importante del apetito. Los pájaros tienen un metabolismo muy alto, por lo que resulta fundamental que reciban una nutrición adecuada todos los días. Si un ave deja de comer y comienza a bajar de peso, puede tratarse de un signo de obstrucción intestinal. Ante cualquiera de estos síntomas se debe realizar una consulta urgente con el veterinario.
