La nutrición durante los primeros días de vida resulta fundamental para cualquier ser vivo. Para alimentar a un gatito recién nacido con biberón se deben tomar varias precauciones y seguir algunos pasos determinados. Un gatito huérfano o cuya madre se encuentra muy enferma, necesita obtener la alimentación desde otras fuentes.
Varias veces durante el día debemos ofrecer al pequeño cachorro una medida específica según su tiempo de vida. Antes de dar el biberón a un gatito recién nacido debemos esterilizarlo en un baño de agua hirviendo durante cinco minutos. Dejamos enfriar y servimos la leche sustituta de la meterna que podemos adquirir en cualquier tienda de mascotas. Para calentar su contenido sumergimos el biberón con la leche en un recipiente con agua bien caliente.
Nos sentamos en un lugar muy cómodo, puesto que el tiempo que se demora en alimentar a un gatito recién nacido ronda los quince o veinte minutos. Colocamos una toalla sobre nuestro regazo y al gatito con la boca para abajo. Tomamos suavemente al gato con una mano y con la otra sostenemos el biberón. Generalmente la succión comienza instantáneamente.
En el caso de que se perciba algún problema en el amamantamiento, debemos revisar la boca del biberón que puede estar atascada. Dos cuestiones son fundamentales de tener en cuenta: la primera de ellas es que no se debe sobrealimentar al gatito. Una consulta con el veterinario sobre la medida ideal puede resultar de gran ayuda. La otra cuestión se refiere a la importancia de mantener caliente al gatito en todo momento mientras está siendo alimentado.
