Muchas personas tienen la costumbre de convidar a sus loros algunos de los alimentos que consumen habitualmente. Sin embargo, deberían saber que algunas frutas o plantas pueden resultar muy tóxicas para este tipo de aves. Cualquier alimento que tenga un alto contenido en grasa no es recomendable para alimentar a los loros, como por ejemplo comidas que contengan chocolate, alcohol o cafeína.
Otros alimentos como el ajo o la cebolla pueden ser muy tóxicos en grandes cantidades, pero se pueden ofrecer en pequeñas dosis. El tomate se puede incluir en la dieta de los loros siempre y cuando sea en cantidades reducidas y sin semillas.
Una fruta que puede ser muy tóxica para los loros es la uva. Además, las semillas de albaricoque o melocotón pueden causar daño en el organismo de un loro debido a que contienen pequeñas dosis de cianuro. Lo mismo ocurre con las manzanas, las cerezas y las peras. El aguacate debe evitarse desde todo punto de vista puesto que puede resultar muy venenoso y causar problemas cardíacos.
Un loro que se encuentra intoxicado con algunos de los alimentos que se han mencionado, presentará algunos signos muy fáciles de observar. Los excrementos amarillos, marrones o negros pueden mostrar hemorragias internas. Los problemas respiratorios se pueden notar a través de las plumas erizadas en la parte de arriba. Ante el menor síntoma de enfermedad por intoxicación en un loro se debe concurrir a un veterinario entendido en aves para que pueda mencionar el diagnóstico y ofrecer el tratamiento adecuado para cada caso.
