Algunos gatos son naturalmente tímidos y temerosos porque fueron separados de su madre y hermanos demasiado pronto. Otro motivo por el cual un gato puede mostrar miedo es la inadecuada socialización durante la etapa de cachorros. Lo cierto es que con tiempo y paciencia, incluso los gatos más miedosos pueden aprender a confiar en nosotros.
Para comprender el comportamiento de un gato, resulta necesario ponerse en su lugar. Un gato temeroso ve a una persona que se le acerca y se siente aterrado. Para tomar contacto con un gato de estas características se debe hacer poco a poco. En primer lugar podemos sentarnos o recostarnos en el suelo para estar a la misma altura. Con esto logramos parecer menos amenazantes.
Luego podemos implementar algunas palabras suaves y de aliento hacia el temeroso gato. Luego podemos ir acercando nuestra mano, aunque siempre es recomendable hacerlo con el puño cerrado. Sin embargo, no intentemos tocar al gato las primeras veces, sino por el contrario mirar para otro lado cuando se acerca. Lo importante es que él mismo sienta la necesidad de frotar su cuerpo en nuestra piel, aunque sea unos segundos.
Si el gato tiene un escondite, no intentemos sacarlo de ahí. La idea es acercarnos siempre al nivel del suelo para ir implementando poco a poco las caricias, pero siempre en el lugar que el gato decide. Si prefiere quedarse en su escondite, comenzaremos por acariciar su barbilla y la zona de atrás de sus orejas. A medida que se establezca más confianza, el gato saldrá de su lugar oculto para socializar con nosotros de manera más desenvuelta.
