Las tortugas de agua deben contar con la posibilidad de vivir en un tanque en óptimas condiciones. El moho crea un ambiente que es poco saludable para estos reptiles, por lo que resulta muy importante saber detectar su presencia para poder combatirlo y quitarlo por completo. El moho aumenta el riesgo de infecciones en la tortuga, así como en otras especies animales y vegetales de un estanque.
Para proporcionar un espacio adecuado a la tortuga de agua se deben tener en cuenta algunas cuestiones básicas como por ejemplo el tamaño del tanque. Dependiendo del tamaño de la tortuga, el envase debe ir desde los diez hasta los cincuenta galones. Mientras más grande sea el tanque, más fácil será realizar la limpieza de aquellos materiales en descomposición que pueden ocasionar moho.
Además, la tapa del tanque debe permitir una ventilación adecuada puesto que la circulación del aire ayuda a prevenir el crecimiento del moho. Otro factor de importancia lo constituye la iluminación. La posibilidad de que el tanque pueda recibir luz directa del sol aunque sea sólo en una parte y durante algunos momentos del día, bastará para ayudar a prevenir la producción de moho.
Pero no sólo se debe poner especial atención al tipo de tanque sino también a la alimentación de la tortuga. Es importante evitar aquellos productos que se descomponen y aumentan el riesgo de moho, como por ejemplo carnes crudas, alimentos grasos y lechuga. Siguiendo estos consejos seguramente se podrá ofrecer a la tortuga acuática un ambiente saludable y propicio.
