En la vida cotidiana estamos expuestos a contraer todo tipo de gérmenes. Lo cierto es que en los últimos años se ha notado un incremento de las infecciones provenientes de distintos tipos de animales domésticos como perros, gatos, aves, caballos, cerdos y varios tipos de roedores. Esto no quiere decir que tenemos que dejar de tener contacto con nuestras mascotas, sino que es muy importante tener en cuenta ciertos cuidados y maneras de prevenir enfermedades.
Luego de tocar a nuestra mascota debemos seguir las mismas precauciones que tendríamos ante la propagación de cualquier tipo de gérmenes. Lavar nuestras manos con agua y jabón o utilizar alcohol en gel puede ser la mejor manera de comenzar esta prevención sin tener que suspender el contacto directo con nuestras mascotas.
En el caso de tener un perro muy cariñoso que disfruta de lamer nuestra cara, debemos evitar que lo haga en la zona de la nariz y la boca. Es importante seguir el mismo procedimiento y lavar nuestro rostro con abundante agua y jabón luego de esta manifestación de cariño.
Para mantener la limpieza de los recipientes con agua y comida de nuestra mascota, deberíamos lavarlos en un fregadero que no sea el de la cocina donde limpiamos nuestros propios elementos. Pero más allá de todos estos consejos, resulta fundamental asegurar que el animal de compañía tenga exámenes de rutina en el veterinario con la suficiente frecuencia. Ante cualquier enfermedad o afección, el especialista podrá ponernos en alerta para intensificar los cuidados y evitar un contagio.
