Un perro puede manifestar celos de otros animales o de algunas personas. Los signos de un perro celoso puede incluir ladridos y lloriqueo. Sin embargo, los comportamientos podrían ser de mayor gravedad como por ejemplo la masticación de los muebles, la conducta de orinar dentro del hogar o ciertos signos de agresión. Para poner fin a estos comportamientos debemos realizar un trabajo muy cuidadoso con nuestro perro.
Lo primero que haremos es llevar a nuestra mascota con un veterinario que determine si realmente se trata de un problema de celos o esta conducta se debe a alguna condición física que afecta su salud. Por otro lado, es importante prestar atención a nuestro perro, sobre todo cuando hemos sufrido un cambio en nuestra rutina. Una ausencia muy prolongada de sus amos puede ocasionar celos en el perro.
En el caso de traer una nueva mascota a casa, deberíamos presentarla a nuestro perro en un sitio neutral fuera del hogar. Es importante evitar cualquier manifestación de cariño hacia la nueva mascota cuando nuestro perro se encuentra presente. La introducción debe ser lenta y gradual, manteniendo los primeros días a los animales en ambientes separados.
Con cada buena acción que realiza nuestro perro podemos ofrecerle una recompensa o premio para que relacione su comportamiento con algo positivo. Es importante acompañar y ofrecer mucha atención a nuestra mascota para que no sienta celos. Un perro celoso incluso podría recaer en otros tipos de problemas como el estrés o la depresión. Es por esto que no tendríamos que tomar este tema a la ligera e intervenir lo antes posible para mejorar la situación.