
Los gatos son animales susceptibles de contraer caspa. Afortunadamente, esta enfermedad de la piel en el gato es fácil de evitar y de tratar en el caso de que se produzca la infección. Asegurando a nuestra mascota una dieta saludable y prestando especial atención a su pelaje, pueden ser las dos maneras de trabajar sobre la prevención y eliminación de esta enfermedad.
Para cuidar a nuestro gato de la caspa, podemos implementar algunos trucos muy sencillos. Lo primero que haremos es evitar bañarlo, puesto que el champú puede secar su piel y generar caspa. El gato se limpia por instinto cuando así lo necesita. En el caso de un gato de pelo largo, podemos colaborar con la higiene cepillando su cuerpo con cierta frecuencia para eliminar las células muertas de la piel.
En la alimentación de nuestro gato podríamos incluir pequeñas porciones de atún, ya que contiene ácidos grasos que ayudan a mantener sano e hidratado su pelaje. Otro truco interesante es añadir algunas gotas de aceite de oliva en el alimento de nuestro gato y mezclar bien antes de servirlo. Es importante que nuestra mascota pueda servirse en todo momento agua limpia y fresca para hidratar su piel.
Lo cierto es que además de todos estos cuidados que podemos hacer desde nuestro hogar, siempre es importante la opinión y el diagnóstico de un veterinario para determinar si no se trata de algún síntoma de otra enfermedad. Por ejemplo, la diabetes felina puede provocar caspa.