Viajar en avión con una mascota no es lo recomendado por la mayoría de las asociaciones de protección de animales. Sin embargo, puede ocurrir que el viaje en avión sea la única opción y entonces la persona debe asegurarse de tomar las precauciones necesarias para que su mascota se mantenga segura y cómoda durante todo el trayecto.
En estos casos la planificación resulta fundamental. Lo primero que debe hacer una persona que desea viajar en avión con su mascota es reservar el pasaje con suficiente tiempo de anticipación. La mayoría de las empresas permite hasta una cierta cantidad de mascotas por vuelo y por este motivo conviene hacer la reserva de forma temprana. En el caso de obtener una respuesta positiva por parte de la empresa de vuelos, resulta necesario saber en qué condiciones viajará el animal y en qué lugar del avión.
Durante los días previos al viaje se debe realizar un chequeo médico al animal y pedir al veterinario que aplique todas las vacunas que sean necesarias. La documentación de todos estos aspectos de salud deben estar entre los elementos de importancia que lleva la persona en su equipaje de mano.
Dependiendo del tamaño de la mascota podrá viajar a bordo o en el sector de equipajes. En el caso de esta última opción el animal debe contar con toda la información necesaria en la caja o jaula. Entre los datos de importancia se encuentran: nombre de la mascota, nombre de los propietarios, número de teléfono, dirección de inicio y de destino. Esta información será de gran utilidad en el caso de que la mascota se escape por cualquier motivo.
