Las ranas pueden ser unas mascotas encantadoras, pero lamentablemente se encuentran en vías de extinción. Es por ello que al tener una rana estamos adquiriendo una gran responsabilidad en cuanto al cuidado de su salud y bienestar. Teniendo a estos pequeños animalitos en cautiverio y con los cuidados adecuados, podemos lograr que viva de cuatro a quince años.
Una de nuestras principales tareas al tener una rana como mascota es la de mantener su recinto lo más limpio posible. También su espacio debe contar con una suficiente iluminación, oxigenación, temperatura y humedad. Las ranas son muy sensibles a los contaminantes y los residuos de su entorno, por lo que su hábitat debe ser lo más higiénico posible.
En cuanto a su alimentación, nos tocará conseguir la mayor cantidad posible de insectos. Muchas ranas comen grillos, por lo que resulta muy útil tener un criadero de grillos disponibles para la alimentación de la pequeña mascota. A su vez, se puede alimentar y hacer crecer a estos grillos para contar con mayor cantidad de alimento para las ranas.
Al igual que con cualquier otro tipo de mascota, recomendamos un buen asesoramiento sobre cada una de las especies y una investigación acerca de sus necesidades, antes de decidir qué tipo de rana vamos a elegir.
