A los cachorros no les gusta quedarse solos y pueden manifestar su angustia de diferentes maneras. Uno de los instintos más naturales de un cachorro es el llanto descontrolado. Lo primero que debemos saber es que se trata de una conducta muy normal cuando el pequeño perro ha sido separado de su madre y sus hermanos. Una de las maneras de suavizar de alguna manera esta separación es colocar en la cama del cachorro algún tipo de peluche con sonido incorporado que simula los latidos del corazón de la madre. Es importante probar este sistema con la compañía de sus dueños para ir acostumbrando poco a poco al cachorro y luego cuando se queda solo pueda sentir dicho sonido con cierta tranquilidad.
Una buena idea para que el cachorro se vaya acostumbrando a estar solo por ciertos lapsos de tiempo es aislarlo en algún sector de la casa. Por ejemplo podemos colocarlo en la una pieza con música o un televisor encendido, de manera que pueda escuchar voces que le transmitan calma. Algo que puede ser de gran ayuda es dejar en este ambiente alguna prenda de ropa que nos pertenece y el cachorro pueda sentir nuestro olor.
Hay varios ejercicios que se pueden hacer para reforzar una conducta positiva. De este modo podemos hacer simulacros de dejar la casa para ver la reacción del cachorro. Al cerrar la puerta esperamos unos minutos y volvemos a entrar. Si el cachorro está tranquilo y sin llorar lo festejamos con una palabra tierna, una caricia o alguna golosina. De este modo el cachorro irá entendiendo cuál es la conducta esperada.
