
Si tienes la idea de tener varias especies de animales como mascota, pero temes que la convivencia resulte problemática, debes saber que todo dependerá del período de adaptación. Puedes lograr que un conejo viva bajo el mismo techo con un perro o con un gato en total armonía.
En el caso de los felinos, puede ocurrir que su instinto cazador provoque algún tipo de enfrentamiento con el roedor. En este caso lo recomendable es mantener al conejo en una jaula durante los primeros días para que puedan olfatearse y conocerse sin que medie ningún tipo de pelea. Una vez que ya no se perciba ningún tipo de tensión entre ellos, podrás prescindir de la jaula, aunque será recomendable observar detenidamente la situación y no dejarlos solos sin supervisión.
El perro será mucho más fácil de adiestrar para la convivencia con un conejo. El recurso de la jaula durante los primeros días puede resultar muy útil, hasta observar que no tenga ningún tipo de conducta agresiva hacia el roedor. Para lograrlo poco a poco lo puedes premiarlo cada vez que se muestre amigable, como manera de incentivarlo.
Puede ocurrir también que quieres tener un conejo como mascota, pero en tu hogar hay niños pequeños que no tienen un trato muy delicado. Quizás se trate del caso más sencillo de resolver, puesto que sólo bastará con una buena enseñanza y educación sobre la relación y convivencia con este tipo de animales.