
Es oportuno y muy útil saber reconocer los signos que distinguen a aves que gozan de buena salud frente a aquellas que requerirán la atención médica especializada.
Los signos saludables en las aves:
Ojos: brillantes, vivos, limpios, sin aprobación de la gestión o la nubosidad.
Cera de los ojos: limpia y seca, sin secreciones.
Respiración: el ave debe respirar y salir sin dificultad.
Boquilla: debería ser fuerte, libre de residuos de alimentos,sin secreciones en la saliva.
Piel: limpia (también en las plumas).
Pies: limpio y seco, con la piel limpia.
Evacuaciones: normal, sin cambios.
Peso: normal, no anda con rodeos a la vista, ni muy liviana ni muy pesada.
Comportamiento: alerta, vigilante y listo para explorar cosas nuevas.
El nivel de energía: depende del tipo y edad, dispuestos a moverse, cantar, hablar y jugar.
Los signos de enfermedad en las aves:
Ojos: con la aprobación de la gestión, nublado, cerrados o semicerrados.
Respiración: Sin aliento, difícil, puede escuchar la inspiración y la espiración.
Boquilla: dolor, rotos, con restos atrapados en él o la saliva.
Enrojecimiento de la piel: irritación, costras o descamación.
Pies: enrojecimiento, irritación o úlceras con costras.
Evacuaciones: cualquier anormalidad, la sangre en las heces, moco, heces y plumas alrededor pueden ser signos.
Peso: pérdida repentina de peso, disminución del apetito, aumento del consumo de “alimentos sólidos”.
Comportamiento: El cambio arrítmico del corazón, la cabeza hacia abajo, o inclinada, plumas arrancadas, desinterés, apatía por el ambiente y sin ganas de salir de la jaula.
El nivel de energía: no cambia el nivel normal, se siente el letargo y la pasividad.