
El gato singapur desciende de un tipo de felino nativo de dicho país, donde comunmente se lo denominaba “gato de alcantarilla“, porque justamente buscaban refugio en las bocas de tormenta y llevaban una vida callejera y salvaje. Hoy en día esta raza está muy poco difundida y resulta complicado conseguir un cachorro.
En cuanto a su aspecto físico, la cabeza es redondeada, las orejas grandes y ligeramente puntiagudas, ojos de gran tamaño con una forma almendrada y con colores avellana, verde o amarillo. El cuello es corto y delgado y el cuerpo en general es firme y macizo. Esta raza de gatos es una de las más pequeñas. Generalmente el macho no llega a pesar más de 2,7 Kg y la hembra no supera los 1,8 Kg.
El pelaje es muy corto, fino y bien pegado al cuerpo. Y el color es agutí sepia, que consiste en un marrón oscuro sobre fondo marfil, y donde cada pelo es claro junto a la piel y se va oscureciendo hacia la punta. En la punta de la cola, el pelo es bien oscuro, y en el hocico, la mandíbula y la parte inferior del cuerpo es de un tono crema claro.
En cuanto a su carácter se puede decir que es muy inteligente y activo. Disfruta mucho de la compañía de los humanos y se relaciona muy bien con los gatos u otros animales. Puede ser reservado al principio, pero con el tiempo se hará sociable. Se adapta fácilmente y le agrada la vida en el interior del hogar.