Hace unos días visitaba una tienda de mascotas, me detuve a ver una enorme pecera que en su interior albergaba un grupo mediano de conejillos de indias.
De pronto, uno de los ‘espectadores’ que se encontraba a mi lado, le preguntó a la chica de la tienda, ¿Es bueno tener hembras y machos juntos, o habría que separarlos? Una muy buena pregunta, en especial si consideramos sus formas de interacción y más aún, si se tiene uno de estos como mascota.
Los conejillos de india reciben el nombre en inglés de “Guinea Pigs”, en otros países se les conoce de otra forma, como: cerdos de guinea, cuyos, cobayas, cuyes, cuys, etc… su nombre científico es: Cavia porcellus.
Un mito popular sobre está especie es “Los machos no puede vivir juntos cuando hay hembras cerca”, y por lo regular se suele ver lo opuesto en las tiendas de mascotas, donde se mezclan sin consideración de género, lo que al final suele desencadenar constantes peleas en el grupo, específicamente en los machos.
La experiencia de haber tenido un grupo de cobayas, y en base a diversos estudios, la respuesta definitiva e inmediata, sería “¡SI!”, los machos tienen que estar separados.
La razón:
- Los machos se pelean por las hembras.
De no prestar atención, las peleas podrían resultar en lesiones e incluso, en bajas lamentables.
- Los embarazos múltiples y consecutivos no son saludables para las hembras.
Al mezclar machos con hembras, la tasa de montas se incrementará al máximo, debido a que los machos montarán a las hembras constantemente.
Los emberazos continuos pueden afectar la salud de la hembra, además de generar estrés y ciertos riesgos que se incrementan después de cierta edad.