
Al momento de adoptar un cachorro nuevo, recuerda que uno de los cuidados más importantes se refiere a la higiene. El aseo de tu mascota no se trata únicamente de una cuestión estética, sino que además estarás colaborando para que logre un crecimiento y desarrollo saludable.
Para comenzar, pondremos especial cuidado en el aseo de la piel y el pelo. Con un cepillo especial para perros y de uso único de tu cachorro, comienza por cepillarlo desde la cabeza hacia el resto del cuerpo. Es importante realizar esta intervención con la suficiente frecuencia si tenemos en cuenta que no es recomendable bañar muy seguido a los cachorros.
Dependiendo de algunos factores como la raza, el tipo de piel, el pelaje y las recomendaciones de un veterinario de confianza, sabremos cuál es la frecuencia ideal para bañar a nuestro cachorro. Se puede obtener un champú especial para perros, que lo colocaremos luego de haber leído correctamente las instrucciones.
Otros sectores del cuerpo del cachorro también requieren de una supervisión y aseo regular, como por ejemplo el área alrededor de los ojos, las orejas, los dientes y encías, las garras y la zona de la cola. La higiene de todos estas partes se puede realizar a diario utilizando un copo de algodón húmedo. Si adoptas un cachorro, estarás tomando esta responsabilidad.