Las plantas de acuario necesitan cumplir un ciclo regular de iluminación y oscuridad con el fin de mantener un crecimiento óptimo y colores vibrantes. Un mínimo de diez o doce horas de luz con la intensidad adecuada es lo más beneficioso para permitir el proceso de la fotosíntesis. A su vez existen muchas variedades de plantas para acuario y cada una requiere una intensidad diferente de iluminación.
Por ejemplo, existen plantas de acuario que requieren condiciones de alta iluminación. En el caso de que no puedan recibirla, seguramente perderán sus hojas, comenzarán a decaer, dejarán de crecer e incluso pueden llegar a morir. Las bombillas fluorescentes de espectro completo ofrecen la luz más beneficiosa y promueven el crecimiento vegetal al mismo tiempo que mejora el color y brillo de los peces.
Por otro lado están las plantas que requieren condiciones de iluminación media. Estas especies pueden prosperar incluso cuando los niveles de iluminación no son tan consistentes. Sin embargo, la exposición a niveles bajos de luz durante períodos prolongados de tiempo, puede afectar negativamente a ciertos tipos de plantas de acuario.
La falta de iluminación puede dañar o incluso matar a la mayoría de las plantas de acuario. Sin embargo, existen ciertas especies que prosperan en niveles de baja iluminación y sufren al estar expuestas a una luz demasiado intensa. Es por ello que debemos conocer qué tipo de planta hemos puesto en nuestro acuario para determinar la cantidad de luces que vamos a colocar. Lo importante es que las plantas y los peces puedan verse lo más saludables posible.
