Los cachorros de la raza Labrador tienen requisitos especiales en cuanto a la nutrición. Lo primero que debemos tener en cuenta a la hora de alimentar a nuestra pequeña mascota es la etapa por la que se encuentra atravesando. Los cachorros necesitan comer con mayor frecuencia que los perros adultos, y sobre todo se recomiendan alimentos secos para ayudar en el desarrollo de los dientes y las encías. Además, los alimentos secos ayudan a combatir la placa.
Al momento de alimentar a un cachorro Labrador se debe tener en cuenta el siguiente parámetro en cuanto a la frecuencia. Desde el primer mes hasta los seis meses de edad se lo debe alimentar tres veces durante el día. Desde los seis hasta los doce meses dos raciones son suficientes. Para los perros de un año de edad o mayores, una comida al día alcanza perfectamente.
Los cachorros se encuentran en una etapa de crecimiento acelerado y necesita más nutrientes que un perro adulto. La cantidad de proteínas, minerales, grasas, carbohidratos y vitaminas solubles en agua son ingredientes necesarios para el crecimiento de sus músculos y para aumentar su energía. Todos estos nutrientes proporcionan ayuda para transportar oxígeno por el torrente sanguíneo.
Tanto los cachorros Labrador como tantas otras razas no deben consumir ciertos alimentos que incluyen zanahorias, espárragos, pimientos verdes y otros vegetales crudos, así como cáscaras de maní y otros rellenos. Estos alimentos deben evitarse ya que son difíciles de digerir. Por último, el agua es fundamental para la nutrición del cachorro, el que debe contar con la posibilidad de tener a su alcance agua limpia y fresca en todo momento.
