
Lo primero que debes saber y recordar siempre acerca de los cachorros es que deberás dejarlos solos. Los primeros nueve o diez días de vida para los cachorros y para las madres hámster, son críticos en términos de desarrollo y supervivencia. Si por accidente tocaremos aunque sea uno de los pequeños hámster, es muy posible de que la madre responda no solo comiéndose a ese hámster si no a toda la camada.
Mantenga la jaula distanciada de la luz y de las corrientes de aire, y póngala en un rincón tranquilo de una habitación que esté a temperatura algo más alta que las demás. No haga ruido cerca de la jaula. No intente lavar la jaula hasta que haya transcurrido diez días después del parto. Los animales muertos siempre han de ser sacados inmediatamente. En este momento es especialmente importante comprobar que la madre siga bien nutridas, y que no esté nerviosa o atemorizada.

Si se tienen gatos o perros asegúrese de que no se arrimen a la jaula. Los cachorros de hámster nacen desnudos y ciegos. Tiene unos 2,6 cms de largo y pueden pesar entre 2,8 y 3,5 g. Los hámsters enanos pueden pesar la mitad. Los bebes comienzan siendo de color rosado, y en unos ocho días comienza a crecerles el pelaje. Sus dientes ya están formados al nacer. A pesar de que ciegos, cuando son cachorros se movemos rápidamente, guiados principalmente por el sentido del olfato y del tacto.

Como los gatos, tienen “patillas” faciales que actúan como sensores, permitiéndoles jugar o no pasar por un sitio estrecho. En el momento que son pequeños y se alejan demasiado del nido, la madre los coge con la boca. Cuando son pequeños pueden pegar chichillos en el momento que están jugando, y también en el momento que necesitan ayuda, al cual la madre responderá y los ayudará. Los ojos los tienen abiertos completamente en unos doce días.

El destete se completa unos veintiún días después del nacimiento, y al cabo de unos pocos días más, los activos e inquietos jóvenes tienen que ser separados de su madre. Esto significa que necesitará por lo menos dos jaulas mas, una para las hembras y otra para los machos, para que así no se reproduzcan. La hembra tiene dos filas de siete pezones. También el cuerpo lo tienen las hembras más redondito en la parte trasera que el cuerpo del macho, que tiene la parte trasera alargada con un bulto debajo del rabo, donde están los testículos.

Después comience a buscar hogares permanentes para los cachorros. Si se va a conservar dos o tres machos de la camada no es recomendable de que se saque a uno y después al cabo de un tiempo, los vuelva a juntar. Es recomendable de que antes de las ocho o diez semanas de edad ya se tenga un hogar permanente.
Vía | AMiMascota