
Los cerdos son una especie de mamíferos y se encuentran distribuidos por todas partes del mundo. Lo curioso es que en algunos países de Europa y en Estados Unidos, se han puesto de moda como mascotas. Aunque se los considera como animales sucios, en realidad se ha demostrado que si se los cría adecuadamente en un entorno limpio, pueden ser mascotas de lo más higiénicas.
Estos simpáticos animales son muy inteligentes y responden cuando se los llama por su nombre. Son muy sociables y juguetones. No son agresivos y disfrutan de la compañía y relación con otros de su especie. En el caso de querer tener más de uno, es recomendable que sean del mismo sexo, puesto que se reproducen con mucha facilidad y frecuencia.
Con respecto a la alimentación, los cerdos son animales omnívoros. Pueden comer prácticamente cualquier alimento, pero se recomienda vigilarlos porque son muy propensos a engordar. Se le puede ofrecer alimento balanceado para cerdos y será bueno incluir frutas y verduras, como así también algunas raciones de carne picada.
Cuando pensamos en tener un cerdo como mascota debemos tener en cuenta que es un animal que puede alcanzar grandes dimensiones. Su cuerpo es pesado y redondeado. Para su alojamiento se puede tener un corral de madera con cobertizo y una cama de paja. Será positivo que tenga lugar suficiente para hacer ejercicio, y además se lo puede sacar a pasear con una correa. Manteniendo la limpieza de su habitáculo en forma periódica y bañando al cerdo con bastante frecuencia, se lo mantendrá libre de olores desagradables.