Para quienes conviven con mascotas, los viajes son motivo de estrés, ya sea que los consentidos de la casa vayan con ellos o no.
Esta tensión también la siente la mascota. Los traslados, los lugares extraños o la separación temporal de las personas con quienes convive son motivo suficiente para generarla.
Los consentidos de viaje
Si su mascota irá al viaje, es importante imitar en la medida en que se pueda el entorno al que estará sometida durante el trayecto antes de realizarlo. De esta manera, verá como reacciona.
Igualmente, debe adquirir los equipos necesarios para el traslado: bolsos, estuches, jaulas, correas y forros, de acuerdo con el reglamento del medio de transporte en el que viaje. Así evitará que el animal se lastime o incomode a otros.
Mascotas en casa
Si la mascota no irá de viaje con las personas de su entorno, es importante no dejarla sola, ya que los niveles de estrés a los que se somete son muy elevados y puede verse afectada su salud.
Una opción de bajo impacto psicológico para el animal es permitirle a un familiar cercano que se quede en la casa con él.
Al tratarse de una persona conocida, no habrá temores o desconfianzas, y se generará un clima de comodidad y compañía.
Si esto no es posible, se puede dejar a la mascota en casa de alguna persona que esté disponible para cuidarla.
Al recurrir a esta opción se deben tener en cuenta varios aspectos. Si esta persona posee otras mascotas en casa, se debe cuidar que éstas puedan interactuar entre sí sin peligro.
Igualmente, es importante que la persona encargada sepa qué tipo de alimento puede comer, si está bajo medicación y cuales son los datos de contacto del veterinario.
De esta manera, tanto mascotas como cuidadores estarán más tranquilos durante los viajes.
