
Pese a tener un aspecto muy inocente, la orca es un predador muy peligroso bajo el agua. Es conocida por ser una gran cazadora. Es habitual ver como la madre orca consigue abatir a sus presas sin matarlas instantáneamente. Así, es posible que traslada algunas presas que sigan vivas hasta llegar a las crías.
Otro de los hábitos de la orca es que es un animal conocido por un comportamiento sádico. Este hecho se basa en su conducta con las presas después de muerta donde sigue sufriendo varios golpes de significativo impacto con distintas partes de su cuerpo. Es el caso de los leones marinos que mueren atacados por las orcas.
En este caso, la violencia de la orca sirve para separar el cuerpo de la carne. De este modo, es más fácil poder comer simplemente la carne de su presa sin grasas.