Las serpientes pueden ser excelentes mascotas y animales muy resistentes. Sin embargo, en determinadas ocasiones pueden ser propensas a contraer enfermedades de la piel. Estos problemas pueden ser recurrentes, por lo que resulta conveniente conocer de qué se tratan estas afecciones para poder encontrar el tratamiento adecuado y en el momento preciso.
La función principal de la piel en las serpientes es la de evitar traumatismos en el cuerpo y bloquear el paso de infecciones y enfermedades a la parte interna del animal. La coloración de la piel también tiene una función fundamental que es la de poder camuflarse de los depredadores en su hábitat natural. Cualquier lesión que dañe la piel de una serpiente puede provocar serios problemas a su salud en general.
Una serpiente puede sufrir varios tipos de problemas en la piel, siendo uno de los más graves la septicemia. Se trata de una enfermedad que puede causar lesiones oscuras en la piel. Otro problema muy común de las serpientes que viven en cautiverio es sufrir una quemadura térmica cuando la luz de calor está demasiado fuerte sobre el terrario.
En cuanto a la prevención, uno de los cuidados fundamentales que se deben tener en cuenta es mantener el tanque lo suficientemente húmedo para evitar problemas durante el desprendimiento. También es importante revisar la temperatura de la luz de calor o calefacción. Evitando problemas en la piel de la serpiente, se está realizando una prevención importante para todos los aspectos de su salud en general.
