
La quiropráctica es una práctica aplicada a las personas, mediante la cuál se utilizan manipulaciones manuales para acomodar vértebras o articulaciones en su posición original. Se trata de una técnica que requiere realizar un movimiento con la presión determinada, estudiando la velocidad y el ángulo indicados para lograr el ajuste deseado.
Desde hace algunos años se ha empezado a implementar esta práctica en algunos animales, especialmente en perros, gatos y caballos. Nuestras mascotas pueden sufrir algunos desplazamientos de vértebras, cadera, hombros, rodillas, entre otras partes del cuerpo, causándole un gran dolor e incomodidad.
Algunas personas pueden pensar que la quiropráctica en mascotas resulta una técnica de riesgo. Sin embargo debemos decir que si la realiza un veterinario de reconocida trayectoria y una buena formación, no tendremos de qué preocuparnos. Además tengamos en cuenta que la salud de nuestra mascota debe estar en primer lugar.
Los animales podrán encontrar alivio a numerosos problemas de rigidez, falta de coordinación, cojera, dolores o atrofia muscular. Inclusive la aplicación de esta técnica resulta muy efectiva para problemas ortopédicos como displacia de caderas o ciertos problemas que pueden surgir luego de una cirugía.