Para cualquier mamífero resulta esencial obtener su primera comida tan pronto como sea posible después del nacimiento. Un mamífero recién nacido que no se ha alimentado en las primeras 24 horas de vida, corre riesgo de muerte. Quienes tienen mascotas que acaban de tener cría, deben ser muy buenos observadores para detectar cualquier problema relacionado con la succión de los cachorros.
Uno de los inconvenientes que puede atravesar un cachorro al intentar succionar las mamas de su madre es tener paladar hendido. Esta condición se debe a un defecto genético que consiste en un hueco en la parte interna superior de la boca. Los paladares hendidos pueden conducir a la neumonía y a otras afecciones de mayor gravedad. Se trata de una condición muy delicada y la consulta con un veterinario resulta inminente.
Otro motivo por el cual se pueden observar problemas en las crías al amamantar es un cuadro de fiebre o hipotermia. Para tomar la temperatura del cachorro se debe utilizar un termómetro rectal y de este modo se puede determinar cuál es su condición. Si el pequeño animal está sufriendo fiebre se recomienda remojarlo en agua fría, y por el contrario, si sufre un cuadro de hipotermia el remojo será con agua tibia.
Los cachorros también pueden tener problemas para mamar debido a alguna debilidad causada por cierta enfermedad. Si la madre hubiera estado enferma durante el embarazo, es muy probable que la infección se haya apoderado del cachorro también, dejándolo débil y con las defensas muy bajas. El consejo de un veterinario resulta fundamental para encontrar la manera de que el cachorro pueda alimentarse y no correr riesgo de muerte.
