
En cuanto a la salud y seguridad de un cachorro, lo primero que hay que tener en cuenta es llevarlo a un veterinario para que lo vacune contra la gran variedad de enfermedades infecciosas a las que está expuesto. El doctor se encargará de examinarlo cuidadosamente para confirmar su buen estado físico.
Los principios básicos para los primeros auxilios en los humanos, deben ser aplicados de la misma manera en los perros, con el objetivo de prevenir daños, aliviar dolores y promover todo tipo de curaciones. Lo ideal es contar con un maletín provisto de los elementos básicos: algodón, desinfectante, gasa, cinta adhesiva.
Si el cachorro estuviera sangrando a raiz de un accidente, lo primordial es evitar el riesgo de una lesión mayor. En primer lugar se debe limpiar la herida y luego aplicar un vendaje para evitar la hemorragia. En algunos casos será necesario además, ejercer presión sobre la herida.
Para dar un medicamento líquido al perro se utiliza una jeringa adquirida en una farmacia o veterinaria. Se vierte la medicina en la boca, no en la garganta, y por último se sostiene el hocico del animal hasta que lo haya tragado.
En el caso de que la medicación sea una píldora, una vez que se abre la boca del cachorro, se introduce la pastilla tan hondo como sea posible, y nuevamente se mantiene cerrado el hocico, inclinando la cabeza hacia arriba. Frotar suavemente su pescuezo puede ayudar a inducir una fácil deglución. Se trata de un proceso que sólo llevará unos minutos de realizar.