Además de ser excelentes compañeros e increíbles mascotas, los perros tienen características que los diferencian de cualquier otro tipo de animal. Su sentido del oído y del olfato se destacan ante las capacidades de otras mascotas. La mayoría de las razas de perros se destacan por la capacidad de percibir sensaciones olfativas que se encuentran fuera del alcance de cualquier persona u otro animal.
El olfato de un perro puede ser hasta un millón de veces más preciso que el de los seres humanos. Es gracias a este sentido tan marcado que muchas razas de perros son utilizadas para realizar trabajos que se relacionan con el reconocimiento de determinados aromas. Teniendo en cuenta esta capacidad, podemos pensar en contar con nuestro perro no sólo por su incondicional compañía, sino para sacar provecho de sus habilidades olfativas.
Pero no sólo el sentido del olfato es destacable en los perros, sino también el sentido de la audición. Resulta que los perros son capaces de percibir sonidos a frecuencias muy elevadas, que serían imperceptibles para los seres humanos. Resulta muy importante esta capacidad en los perros para buscar el provecho que se puede obtener en cuanto a la posibilidad de contar con un buen guardián en casa.
Los perros pueden detectar y oír sonidos débiles hasta una distancia cuatro o cinco veces mayor que la posible para un ser humano. Es por ello que resulta fundamental evitar los ruidos muy fuertes dentro del hogar, los que podrían dañar el oído de los perros que habitan en ella. Esta sensación tan definida explica el miedo o la reacción de exitación ante sonidos como los de los fuegos artificiales o los truenos en un día de tormenta eléctrica.
