Los gatos viejos generalmente comienzan poco a poco a mostrar ciertos síntomas que dan cuenta de un cuadro de senilidad y cambios de comportamiento. Estos animales domésticos se ven afectados y parecen olvidar cómo realizar las actividades normales. Un gato desorientado puede mostrar algunos signos como por ejemplo:
- Deambular sin rumbo fijo.
- Hallarse confundido o perdido.
- No reconocer los lugares y las personas cercanas.
- Perderse en los rincones del hogar.
También pueden ocurrir cambios en lo que se refiere a la interacción del gato con los miembros de la familia:
- Deja de saludar a los miembros de la familia.
- Evita las caricias.
- Pierde el interés en interactuar.
- Modifica la interacción con otros animales.
Otra de las modificaciones que ocurren cuando un gato se ha vuelto viejo se refiere a las alteraciones del sueño. El gato estará despierto y activo durante la noche, es decir que los ciclos de sueño se invierten o alteran.
Un gato viejo puede presentar ciertas confusiones en cuanto a la caja de arena. Puede ocurrir que no la encuentre, o que llegado el momento en que está sobre la caja no recuerde qué es lo que iba a hacer.
Las manifestaciones de ansiedad, miedo y conductas compulsivas también es uno de los síntomas de senilidad en el gato. Puede llegar a sufrir temblores. También maullará o llorará sin motivo aparente. Lamentablemente se trata de una etapa de la vida del gato y no se puede curar. Sólo nos queda tenerle paciencia y acompañarlo con todo nuestro apoyo.
