
Muchos animales nacen con un sentido ligado a sus genes que anteponen el instinto de supervivencia frente a la razón para sobrevivir en un medio peligroso. Estas informaciones sobre el medio que les rodea sirven como sensores de alarma que previenen a las tortugas y topos.
Para estos animales, que hacen migraciones de distintos ecosistema en la búsqueda de alimentos apropiados para seguir viviendo, la capacidad de orientación de una forma inteligente es esencial para una vida longeva. Se ha descubierto que existen minúscula partículas de hierro, aproximadas a su oído, que las ayudan a migrar en largos recorridos como ,por ejemplo, de Florida hasta las costas de África del Norte, manteniendo dirección sudoeste. Esto sucede en la dirección correcta para que las tortugas no terminen yendo para la región del Atlántico Norte donde podrían fallecer por las temperaturas mínimas de allí.Las partículas mencionadas, compuestas sobre todo de hierro, sufren la acción de los campos magnéticos naturales y sensibilizan sus terminaciones nerviosas transmitiendo mensajes clave que las ayudan a orientarse cuando se adentran en los océanos.
Estos animales no son los únicos con un sentido de orientación que les ayuda a sobrevivir. Expertos zoólogos checos y alemanos llevaron a cabo un estudio donde se descubre que los topos, especializados en la excavación de largos túneles bajo tierra, están dotados del mismo sistema de orientación. Los hechos refieren a que los topos tienen algunos elementos que responden a los campos magnéticos lo que les permite trabajar de forma direccional para sobrevivir.
Con hallazgos como los mencionados es importa no cuestionar la lógica natural y las capacidades de los animales que, a menudo, superan a las aptitudes propias del ser humano. Su lógica, aunque no sea racional, puede ser más útil y necesaria en algunos casos. No dejen de sorprenderse con las posibilidades y potencial del mundo animal.