
La selección española de fútbol acudía a su debut de hoy en el Mundial Sudáfrica con los galones de favorita al título y con el halo de selección imbatible con su juego preciosista del toque y el pase y en cuestión de noventa minutos una casi desconocida selección suiza la ha despertado del dulce sueño y la ha devuelto a la cruda realidad de lo que es un Mundial.
Un gol de Fernandes en el minuto cincuenta y dos en una jugada desafortunada para la defensa española puso por delante a la selección suiza y lo que es más importante, supuso un durísimo golpe a la moral de la roja que continuó sin puntería el resto del partido lo que la condenó a la derrota, tal vez injusta visto lo visto en el terreno de juego, pero al fin y al cabo derrota.
Esta derrota borra de un plumazo las esperanzas españolas de poder elegir rival para octavos (presumiblemente el rival a elegir sería Portugal o Brasil) y complica bastante la clasificación de España para los octavos de final, para lo que deberá de ganar los dos partidos que restan contra Honduras y Chile que venció por 1-0 a los hondureños en el otro partido del grupo.
Al final del partido todos los jugadores y con el seleccionador a la cabeza coincidían en que no había sido el día de la selección y que la suerte les había sido esquiva con el gol.