
Desde Europa, la ciencia ha presentado una mano completamente biónica que puede ser controlada a través del cerebro con el uso de determinados pensamientos. El miembro artificial recibe ordenes basadas en la mente devolviendo sensaciones y movimientos al poseedor de la mano.
Investigadores de la Universidad Campus Bio-Medico Di Roma anunciaron que el implante fue hecho en 20008 con éxito. Desarrollado en laboratorios experimentales de bioingeniería, la mano fue añadida con un procedimiento cirúrgico a un paciente con éxito. La operación unía los mecanismos electrónicos al sistema nervioso del individuo.
Según un comunicado a AP (Associated Press), la prótesis se volvió una parte íntegra del cuerpo y sólo hicieron falta unos días para comenzar a utilizar el dispositivo. Durante las pruebas, con el uso de impulsos electrónicos captados por electrodos, el sujeto fue capaz de sentir sensaciones de tacto al agarrar objetos o mover la mano. Las respuestas de la mano a las instrucciones realizadas deliberadamente por el paciente fueron efectivas en un 95% de veces.
El proyecto que fue financiado por la Unión Europea tuvo unos costes millonarios y supuso cinco años de producción y diversos trabajos científicos, algunos de ellos publicados en las revistas más prestigiosas del círculo científico.