
Al ser las más consumidas en Nuevo León, México, las drogas sintéticas o de diseño han ganado terreno principalmente entre los jóvenes de entre 16 y 25 años, informó Juan José Roque Segovia, encargado del área de Control y Prevención de Adicciones de la Secretaría de Salud.
Las estadísticas en el estado establecen que 27 por ciento de las personas que han sido atendidas por adicciones en el estado de Nuevo León, usa inhalantes, pegamentos, resistol, cemento y thinner; mientras 30 por ciento usa cocaína y marihuana; y 47 por ciento es adicta a las drogas de diseño, donde se incluyen las anfetaminas.
Se tienen reportes de que estos enervantes se consumen con mayor frecuencia en las fiestas raves de adolescentes.
“No son nuevas, sin embargo sí va en creció su consumo. Las más conocidas por los jóvenes son las tachas, que son combinaciones de anfetaminas”, expresó Roque Segovia, quien añadió que este fenómeno se da más en los jóvenes, pues a partir de los 25 años muchos cambian sus hábitos de consumo hacia la cocaína o marihuana.
Los enervantes de diseño son sustancias psicoactivas que se obtienen por síntesis química en laboratorios clandestinos de ahí que reciban el nombre de drogas de síntesis.
Normalmente, estas sustancias tienen una estructura química parecida a la de algunos fármacos de uso terapéutico y a la de otras sustancias sintéticas que la industria farmacéutica ha rechazado por no cumplir los exigencias necesarias para su comercialización.
Al ingerir la dosis, ésta se puede tardar entre 30 minutos y una hora para realizar efecto. Los sentidos empiezan a agudizarse, las personas sufren alucinaciones, algunas otras pueden sentir náuseas, paranoia, vista nublada; la temperatura aumenta -aunque algunas veces los consumidores no lo notan- y ocasiona escalofríos o sudor; se altera la frecuencia, inquietud, problemas de sueño, y de la felicidad se pasa a la depresión.
El experto en adicciones de la Secretaría de Salud mencionó que cualquier dosis es dañina, el conflicto se genera en el momento que se sufre una resistencia a las sustancias y el cuerpo requiere de cada vez más droga.
“Hay muchachos que no les basta con una pequeña dosis, que de por sí ya es muy dañina; su cuerpo se va adaptando químicamente a la sustancia y usan sus dosis habituales, son ocho o diez tabletas de Rohypnol, en el momento que dos tabletas de esa sustancia pueden llevar al hospital a una persona que la ingiere por primera vez. Es el efecto de que su cuerpo les exige más.
“Son drogas mucho más adictivas que producen un daño neurológico mucho más rápido. La convierten en una persona inútil, impulsiva, pierde su adaptación en la vida común, hacen trampas en la vida para valerse y tener el consumo, agreden a los papas, problemas de la ley”, indicó el experto en adicciones.
Entre las drogas más comunes preparadas sintéticamente se encuentran la MDMA comúnmente conocida como éxtasis o tachas, y tienen el peligro especial de que anulan los mecanismos protectores del organismo de nivel no consciente, provocan posible riesgo de hipertermia y deshidratación.
En el GHB, su método de consumo es por tabletas o cápsulas. Pequeñas dosis producen una depresión en el sistema nervioso central. El GHB puede producir náusea, vómito, delirios, depresión, vértigo, trastornos visuales, convulsiones, obstáculos respiratorias, pérdida del conocimiento, amnesia y coma. en el momento que se combina con el alcohol y otras drogas, aumenta el peligro de tomar una dosis mortal.
Entre las más conocidas del grupo de las drogas de diseño se encuentra la Ketamina, la cual induce algunos síntomas similares a los que se observan en personas esquizofrénicas, con alteraciones de la percepción, reducción del rendimiento intelectual, pueden aparecer a sentirse fuera de su cuerpo, obstáculo para recordar palabras y disminución de la memoria inmediata; y la Rohypnol, que origina que el consumidor no recuerde nada mientras está bajo los efectos de la droga.
Quienes consumen drogas como Ketamina LSD sufren pensamientos y sensaciones sumamente aterrorizantes, tienen miedo de perder el control, de volverse locos y de la muerte, y se sienten profundamente angustiados.
Estos enervantes son mucho más adictivos que producen un daño neurológico más rápido. Convierten al consumidor en una persona inútil, impulsiva, que pierde su adaptación en la vida común.
Entre las drogas más comunes preparadas sintéticamente se encuentran la MDMA comúnmente conocida como éxtasis o tachas, y tienen el peligro especial de que anulan los mecanismos protectores del organismo de nivel no consciente, provocan posible riesgo de hipertermia y deshidratación.
Vía | Milenio