
Las bebidas energizantes se introdujeron en nuestro medio hace tres años aproximadamente. Su consumo suele darse con fines de diversión en las reuniones “raves” a la par del consumo de éxtasis, y por otro lado, supuestamente con fines de rehidratación, en muchos caso ligado a la práctica de algún deporte. En este último caso, indudablemente dentro de un error de información dado que esta sustancia por su eminente estructura cafeínica es un estimulante más que rehidratante que buscaría el balance de sales.
Ahora bien, la cafeína es una sustancia que se encuentra no solo en el café, sino también en el té, mate, cacao, guaraná, etc. y en otras bebidas carbónicas bastante conocidas y de amplio consumo en nuestra sociedad, y en alimentos como el chocolate.
Una lata de bebida energizante de 250 ml que se expenden en nuestro medio sin ningún tipo de restricción, puede contener entre 0.08 a 0.10 grs. de cafeína, y taurina entre 0.025 y 0.035 grs.
Algunos de los principales efectos del consumo moderado van desde el aumento del nivel de actividad y el tono de la conciencia hasta la disminución del apetito y las necesidades de sueño, hasta el crecimiento de la tasa cardiaca y la tensión arterial.
A dosis muy altas, puede parecer peligroso. Un consumo diario superior a 250 miligramos de cafeína (3 o 4 latas de bebidas energizantes por día) ocasiona arritmias cardíacas, ansiedad, irritabilidad, obstáculos de concentración, diarreas, temblores. O también, el consumo exagerado en las fiestas “raves” ligado a la ingesta de éxtasis, puede parecer extremadamente peligroso, dado que la precipitación de una sobre dosis podría ocurrir.
En países como Inglaterra, Alemania, España y Austria, los mayores consumidores de bebidas energizantes a nivel mundial, la venta de estas sustancias no está restringida; sí lo está en Francia, Dinamarca y Noruega. En estos últimos países sólo se pueden recibir en farmacias.
Por otro lado, la Asociación Nacional de Administración de Alimentos de Suecia, avisó no mezclar este tipo de bebidas y alcohol, más aún si se ha estado sometido a un alto nivel de ejercicio físico. Ello en razón que tanto la cafeína como el alcohol actúan como poderosos diuréticos.
Si a ello se suma una fuerte actividad física en una pista de baile o trabajos en un gimnasio, la deshidratación puede alcanzar niveles de peligrosidad.
Finalmente, las marcas más difundidas y consumidas en nuestro medio son la Battery, elaborada en Finlandia, las austriacas XTC, Dark Dog, Private Energy y la transnacional más difundida Red Bull, y la Red Devil de Holanda, entre otras.
Sugerencias
- El consumo exagerado de bebidas energéticas es dañino para la salud. Embarazadas, niños, personas en tratamiento psiquiátrico, con problemas cardíacos, abstenerse de consumir esta bebida. El consumo de esta bebida no debe estar asociarla con otros estimulantes; a largo plazo, el uso frecuente y a dosis altas puede generar dependencia psicológica.
- Algunos países de la región como Colombia, Chile, Argentina y Ecuador, vienen evaluando la posibilidad de restringir la venta libre de estas sustancias.
Vía | Cedro