Notas sobre la Ketamina

Ketamina

Como sucede con casi todas las drogas sintéticas, que luego entran al mercado negro para usos ilícitos, la ketamina es un anestésico general que actualmente se sigue usando clínicamente en cirugía menor, cirugía ocular y para el recambio de gasas en grandes quemaduras. Sus características psicodélicas fueron descubiertas después de que un número grande de pacientes informó sobre lo que sentían al salir de la anestesia. Experimentos posteriores mostraron que una dosis mucho menor que la anestésica produce una experiencia psicodélica de gran intensidad.

Entre tales efectos psicodélicos, el doctor Zavaleta, médico farmacólogo, menciona una sensación de que la mente ha sido separada del cuerpo: “el uso indebido de ketamina hace alucinaciones y experiencias fuera del cuerpo que se inician al minuto, si la aplicación es por vía endovenosa. Se entra a un estado de inconsciencia acompañado de ausencia o falta de percepción del dolor”.

Con dosis bajas se consiguen, de acuerdo a estudios practicados con consumidores, un sentimiento apacible y soñador, con sensaciones de flotar y salir ligeramente del cuerpo. Con dosis superiores se produce un efecto alucinógeno que hace sentir al usuario muy lejos de su cuerpo.

La experiencia con dosis altas es denominada por los consumidores “entrar en un agujero K”, comparándola con una sensación de muerte cercana, en la que el cuerpo se separa. En el momento que una persona se encuentra en el “agujero K” le es muy difícil moverse, permaneciendo sentado o echado durante la experiencia.

Externamente, el individuo se encuentra inconsciente, sin capacidad de percibir sensaciones (desconectado). Tiene un aspecto como si estuviera muerto. A este efecto se le denomina catalepsia (parece muerto).

Clandestinamente, la ketamina se está consumiendo en Lima, Perú, de acuerdo a observaciones de campo de CEDRO, en polvo e inhalada por la nariz, como la cocaína, inyectada, bebida o por vía endovenosa.

Preguntando acerca de los efectos secundarios de esta droga, el doctor Alfonso Zavaleta señala los siguientes: sensación de angustia y pánico, psicosis, hipertensión, taquicardia, suspensión de la respiración y muerte. Para que una persona no sea sorprendida en el momento que le brindan esta droga, el especialista recuerda que muy pocos veces se le llama por su nombre, ketamina, usándose más bien apelativos callejeros como: “K”, “Special K”, “Super K” y “Especial CK”.

Vía | Cedro

  • Publicidad
  • Publicidad
comentarios(0)
Nota: Los comentarios de este sitio que son publicados quedan bajo responsabilidad exclusiva de sus autores. Bulhufas.es se reserva el derecho a eliminar aquellos comentarios que pudieran resultar abusivos, ofensivos o con lenguaje inapropiedad. Sus datos de correo electrónico y cualquier otra información personal no será revelada en sus comentarios..