
La mezcla de alcohol con otras drogas, sobre todo si son depresoras, como es el caso de la heroína, tiene consecuencias altamente peligrosas que pueden llevar al coma o a la muerte inmediata.
Generalmente, la mujer, debido a su estructura física más delgada y pequeña que el hombr,e tiene más dificultades para lidiar con los efectos del alcohol. Las mujeres embarazadas que consumen alcohol con regularidad pueden provocar daños irreparables sobre el feto y peligrar la vida del futuro bebé. Niños nacidos de madres alcohólicas pueden tener malformaciones físicas, bajo coeficiente intelectual, problemas de irritabilidad y trastornos de personalidad una vez convertidos en adultos. El alcohol también puede inducir a partos prematuros.
A nivel social el alcohol es un gran aliciente para las relaciones sociales. Sin embargo, su uso habitual y en estados anímicos inapropiados genera destrucción de la jerarquía familiar, crisis personales, malos tratos, depresión, aislamiento, problemas de rendimiento laboral o absentismo, accidentes urbanos, comportamientos criminales, alteraciones del orden y la moral y otros.
En caso de un consumo normal de alcohol y para reducir los efectos de la resaca, se recomienda siempre ingerir alimentos antes de su consume pues disminuye el grado de absorción y beber agua para combatir la deshidratación del cuerpo.