Testimonio de un enfermo adicto a las drogas

Testimonio Enfermo Adicto

Hola mi nombre es Lorena, tengo 20 años de edad, vengo de una familia disfuncional, tengo 4 hermanos.

Recuerdo que en mi infancia mi relación con mis hermanas y padres era muy unida, ya que convivíamos y nos divertíamos en familia. Al tener la edad de 10 años aproximadamente, le detectaron un problema de salud a mi padre, que esto provocó muchas preocupaciones por parte de mis hermanos y mi madre, a causa de esto toda la atención fue dada a mi padre, por lo cual yo me sentí rechazada por mi familia.

Yo sentía una gran soledad y rechazo, ya que no comprendía la enfermedad de mi padre, así que opte por salir a divertirme, y fue como encontré otro tipo de vida, que fueron las drogas, alcohol y las fiestas. Yo comencé a los 11 años a tomar, ya como a los 14 o 15 años, era alcohólica, mis padres no se daban cuenta ya que ellos tenían responsabilidades en su trabajo y en el momento que se dieron cuenta quisieron remediarlo con castigos, sin embargo ni ellos ni yo sabíamos que ya era una enfermedad, el alcohol ya no me satisfacía mucho ya que no me hacia mucho efecto, fue entonces en el momento que me brindaron por primera vez una tacha, la cual acepté, me gusto por que en ese momento sentí otro tipo de satisfacción, y me gusto; ya que su efecto era alucinógeno me sentía como si el mundo fuera mio y me olvidaba en ese instante de todos los problemas, probé la mota, cocaína, inhalantes, psicotrópicos, entre otros.

El tiempo que duró esa terrible inquietud a las drogas fue de 4 años y medio. Empecé a vender droga para saciarme, y en el momento que no me bastaba o no tenia dinero, realizaba algunas transacciones con tarjetas de crédito, para tener más dinero y así poderme divertir a lo máximo. Hasta que un día me iban a agarrar los policías y me dio miedo. En esos momentos mis amigos me compartían la droga.

Al paso de eso, tuve a unas personas que los quise como si fueran mis padres, que me brindaron todo su apoyo, comprensión y estaban conmigo en las buenas y en las malas. Me dieron mucho cariño, sin embargo no me bastó esto para dejar de drogarme, yo siempre veía por los demás y nunca por mi, todos me daban su amor y comprensión sin embargo yo nunca acepté nada, no rechazaba yo el cariño de los demás, por miedo de que fuera a perderlos o me lastimaran.

A pesar de estar con mis amigos y en el ambiente de las drogas que me gustaban, yo en el fondo sentía un gran vacio y una soledad que no comprendía que era, en este momento ya sé que lo que me hacia falta era la fe, por que el amor siempre lo tuve, y la fe en Dios nunca.

Mis padres me llevaron con algunos psiquiatras, y psicólogos, pues mi conflicto no paraba, seguía con mi mal comportamiento, agresión hacia ellos, los llegue a golpear, a mis hermanas y a otras personas.

La vida que pasé alrededor de mis amigos, se basaba en puros golpes, agresiones, alcohol, drogas y diversión, así dure 4 años, ya en los últimos meses me drogaba yo sola, sufrí por la ausencia de la droga en el momento que no tenia dinero para comprarla, ya no me satisfacía la dosis que tomaba, así que fui aumentándole, hasta aparecer a un extremo de introducírmela por los ojos.

Llego el momento en que me salí junto con mis hermanas de mi casa, nos fuimos aun departamento de unos amigos, y recuerdo que no teníamos dinero para comer, así que decidimos robar en una tiendita, a los dos días aparecieron por nosotras una amiga y su mamá, diciendo que mi papa se había separado por un tiempo de mi mamá, la causa de esto fui yo. Las drogas me dañaron físicamente, bajé de peso, mi vista estaba ida, ya no coordinaba, ya tenia lazos de amnesia, no comía nada que fue otro conflicto con mis padres.

Me trataron de apoyar mis amigos que los vaía como mis padres en ese momento, y otros amigos, ya me empezaron a decir que andaba mal, que le bajara a mi desmadre. Que ya tenía un conflicto serio. Sin embargo yo nunca quise ver la realidad, yo siempre decía que yo podía sola; hasta que una vez nos reunimos esas personas y yo, y les dije que me dieran una semana para demostrarles que no era una adicta, y no pude, aguante un día y fue todo.

Después me dijeron que si rechazaba ir con una psicóloga para ver que grado de adicción tenía, fue un jueves a las 10:00 p.m que me llevaron a una casa yo pensaba que era la casa de la psicóloga, y pareció ser el Centro de Rehabilitación “Cuenta Conmigo”, yo me puse algo agresiva, pues yo no pretendía quedarme, para poder continuar destruyéndome, acepté quedarme por vergüenza de ver mis padres.

En el momento que llegué, me escuchó el doctor, psicólogas y el “PADRINO”, y aun así no pretendía quedarme, me mantuve aquí hasta que vi realmente que estaba enferma y que yo ya no podía sola, que solo un adicto igual que yo podría ayudarme. Así que decidí echarle ganas, duré tres meses en desintoxicarme, ya que había consumido una gran cantidad de sustancias, mi internamiento era de tres meses y opté por quedarme otros 3 meses, ya que me están enseñando a vivir otra nueva vida, sin drogas y sin alcohol, me están enseñando los valores, cosa que antes no sabia que eran, que son disciplina, obediencia y amor.

Recupere a mi familia, aprendí a valorarla, poder convivir con ellos, ya que antes no lo hacia, y ahí vi relamente que la vida es hermosa. Ya que no me daba cuenta de esa gran diferencia de estar autodestruyéndome y estar en esta nueva vida con Dios.

He aprendido muchas cosas aquí, a controlar mis emociones, realizar más tolerante, a ser humilde, a respetar a los demás, a aceptarme tal y como soy, y enfrentar mis problemas etc.

Este lugar era para mí una cárcel, ya que nunca había estado encerrada, y yo nunca había estado así, me sentía muy mal. Hasta llegue a planear escaparme, pues yo ya no aguantaba las juntas pues no me gustaba que me dijeran mis verdades, y al tener que enfrentarme y decir mis actos aberrantes y al tener que obedecer a la autoridad y tener que obedecer unas reglas que jamás en mi vida, había hecho.

Otra vez tuve la decisión de quedarme más tiempo, ya que esto me sirve como un complemento más a mi vida, lo cual me llena de satisfacción de estar con personas que me quieren, me estima, y me ayudan a continuar a delante, y mas que eso su comprensión que es la causa de mi enfermedad.

Yo les agradezco de todo corazón, que me han estado ayudando en todos los aspectos, físico, emocional y espiritual. Espero que mi experiencia les sirva de ejemplo y les pueda ayudar, a que no están solos, que siempre en este centro de Rehabilitación “Cuenta Conmigo”, tendrá las puertas abiertas para ti, y no les de miedo de vivir una nueva vida en compañía de Dios.

Le doy gracias a este centro de rehabilitación y los que contribuyen en el, a mis padres y mis hermanos y a mis amigos, por estar conmigo y apoyarme. Gracias nuevamente, y recordarles que las drogas si destruyen ya que podemos perder muchas cosas valiosas para nosotros como es el amor de la familia, la fe en Dios, y principalmente nuestra vida.

Así que vive y deja vivir, sin drogas.

No destruyas las ilusiones de tu familia. Gracias.

Vía | Buscador

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comentarios(3)
  1. Buenos dias mi caso es muy triste tengo una hija de 16 años y esta metida en las drogas, en este momento se encuentra en la clinica en un proceso de desintoxicacion pero la realidad estoy desesperada no se que paso seguir ahora ella no quiere dejarse ayudar y ya no se que camino seguir, espero contar con su apòyo muchas gracias.

    LINA MARIA 12 octubre, 2010 en 10:35
  2. Escribe tu mensaje…bueno pues mis conseptos sobre las drogas es que gran parte de culpa espor problemas familiares yo consumila marihuana alos 14 años yla verdad es el peor camino que uno puede tomar

    Nombre.maria.. 28 enero, 2011 en 16:13
  3. Tengo un hijo que consume drogas y no quiere -puede- entender el daño que se hace aunque sabe mucho del tema el es de los que cree que es bueno y debería legalizarse.Qué hago para que quiera dejar de destruirse? Gracias

    Gina 31 enero, 2011 en 9:23
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