
¿Será el Red Bull mezclado con sobaos? La verdad que no lo sabemos. Lo único que podemos apreciar en este vídeo es que la abuela tiene demasiada caña, incluso para una veinteañera. Esa manera de menear el esqueleto en una fiesta al aire libre hace sospechar de que quizas le metieron droga en el cola-cao. Los demás asistentes, lejos de asustarse, se auto-invitan al baile junto a esta abuela bailadora.