
Película basada en hechos reales. Kenny (Sam Rockwell) fue acusado por un crimen que no ha cometido. No obstante, la defensa pública alega dificultades para poder representarlo por lo que la condena será inminente. Hilary Swank interpreta a Betty Anne, madre trabajadora que intentará librar a su hermano de la cárcel estudiando derecho y convirtiéndose en abogada.