
Este gato espabilado se hace pasar por un hábil brujo para conseguir todos sus propósitos. Kitty necesita entrenamiento, quizás viendo un poco más de sesión tarotista nocturna le coja el ritmo que buscamos. Mientras tanto, Kitty ensaya con sus poderosas palabras hipnotizantes: “Mousee, Mouseeee! Squeak.. squeak…squeaak”.
Kitty fue descubierto cuando intentaba encarnar el espíritu de un ratón que horas antes había matado para su ritual pero no lo consiguió.