
Los reality shows se caracterizan por ser de lo más cabrones, y esta no va a ser una excepción de exhibicionismo de putadas en directo. Este programa nos muestra algunas cámaras ocultas de sus víctimas que sufren todo tipo de coñas ideadas por guionistas perversos. Ahora, un niñero es contratado para cuidar de una pequeña que perdió a su hermana mientras la madre se va a almorzar fuera.Momento divertido en el que la chica muda comienza a hablar con la hermana muerta y el chico queda aterrorizado ante todos los fenómenos “paranormales” que está sufriendo.