
El portero Nadim Thabet ha sabido salvarse de un buen tirón de orejas debido a un montón de suerte. El jugador consiguió librarse de sufrir un gol insólito en la victoria de 3 a 2 contra el Kairouanaise (no intenten pronunciarlo). Su exceso de confianza dio empate al adversario.
La jugada tiene una fácil explicación: el ataque se prepara contra la formación del oponente, llega a la línea de fondo y el portero se fía de su instinto de que la bola se va a salir. ¿El resultado? Véanlo en el vídeo.