
Hay que ser desgraciado, loco y mal amigo para hacer lo que hizo este hombre. Con lo poco que cuesta poner un muñeco de goma o similar de esos que uno puede comprar en cualquier mercadona chino, este hombre se envalentona y decide poner a otra persona en el punto de mira para testar. Aunque no era su intención acertar sobre la otra persona, su poca puntería provoca una nueva víctima dolorida por un disparo en el brazo.