
Los amos de Brooklyn nos presentan tres vidas paralelas de los personajes Eddie, Sal y Tango llena de diversidad y claroscuros. Eddie busca refugio en el alcohol y el sexo de pago debido a sus problemas de pareja y a su vida infeliz. A los siete días de la jubilación, le es dado a unos nuevos reclutas después de veinte años de servicio. En esos últimos siete días Eddie intentará arreglar su vida y dejar con la cabeza su carrera profesional.
Esforzándose para hacer frente a las exigencias de una mujer embarazada y cinco hijos, todas ,las esperanzas de Sal, otro agente de policía, quedan depositadas en una casa de ensueño que ningún policía podría comprar. Pero él es un padre y un marido orgulloso, y no queriendo desilusionar a su jóven familia, coloca todo en juego para lograr sus sueños. Para ello, decide pasar sus últimos años para trabajar como infiltrado con traficantes de drogas y asesinos, habiendo pasado incluso por nueve meses de cárcel.Sal es ahora más gangster que policía, pero quiere recuperar su vida antes de que sea demasiado tarde. Tango es tentado con un ascenso como la mejor forma de recuperar a su mujer. Todo lo que le piden es coger a su mejor amigo Caz en una encrucijada. Eddie, Sal y Tango nunca estuvieron destinados a conocerse, hasta que una operación anti-droga los encamina juntos a la escena del crimen.